Por fin termina la semana tan ....tan...tan...hay algún objetivo más allá de horrorosa? Una de las cosas que he descubierto es que al ser humano nos han enseñado a quejarnos, por esto, por aquello, por lo otro y por lo de más allá; que cualquiera puede opinar de casi todo, pero que pocos, muy pocos son los que ofrecen soluciones. Veo a tantos analistas diseccionando a Obama, un señor guapo, joven y morenito como ha dicho Berlusconi (manda güevos que diría el otro), y quien de verdad, de todos ellos le conoce? Basta con saber si pone la cabeza así o viste asao? Perdemos tanto tiempo en quejarnos y en pensar que ya vendrá otro que nos lo solucione. Alguien me dijo esta semana en el trabajo que yo estaba allí para solucionar problemas. Le contesté: tambien para llevarme alegrías, así que a ver si en estas dos semanas antes de que vuelva la jefa eres capaz de darme una. Pensamos que existe un compañero, un jefe, un Estado, un Dios que nos salve...es que no somos capaces de salvarnos a nosotros mismos?
Crisis, crisis, crisis...dicen que la crisis y que tardaremos en recuperar nuestro nivel de vida anterior, que somos la primera generación que vamos a vivir peor que nuestros padres. Me niego a pensar que Don Amancio Ortega no quiera seguir viéndonos salir de sus tiendas cargaditas de bolsas y que Curro en el Caribe vuelva a ser un sueño de ricos. Una curiosidad, sabeis cual es el único sector que no se resiente durante la crisis? Los libros.
Imprime esta entrada
07 noviembre 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario