04 noviembre 2008

DIA 8 Y LAS GANAS DE COMPLICARSE LA VIDA

Ha sido como un cohete, unos días de tensión y al final el estallido: una conversación telefónica y mi dosis de gente con malos modales diaria. No voy a entrar en el contenido, totalmente vanal. Pero si en la conclusión que saco de ella: la importancia de la palabra, mal o bien comunicada, mal o bien entendida. Cuando todo lo quieres ver negro, todas las palabras te conducen al negro y todas justifican el negro. A veces quieres decir blanco...pero no dices blanco, dices aúreo por ejemplo y el otro entiende...buf, que se yo! Demonios con cuernos y rabo si hace falta, eso es lo que entiende!
Me da rabia la gente que te juzga por las palabras, sin conocerte. Puede alguien hablar de la belleza de los sonetos de Shakespeare si nunca en su vida se leyó ninguno? Entonces, como puedes saber que yo soy esa bruja que adivinas tras mis palabras y que otro te contó que yo dije?
Al final, cansada, pienso que hay gente muy aburrida y con muchas ganas de complicarse la vida, con las vidas ajenas a falta de vida propia.
Pienso ahora en la palabras que Antonio Rodriguez nos dirige tantas veces en sus talleres "La mirada que respira" y en las que nos preparamos para ser personas libro. El dice que hay una nueva forma de decir las cosas y es entregando la palabra. Que bonita palabra: entregar. Imprime esta entrada

No hay comentarios: